Primeras comprobaciones
Antes de borrar la caché, guarda el mensaje de error
Un mensaje exacto, la hora y la dirección de la página suelen ser más útiles que empezar a borrar cosas al azar.

Hay un gesto que hacemos casi sin pensarlo cuando una página deja de funcionar: borrar la caché. A veces ayuda, pero también puede borrar una pista y obligarnos a iniciar sesión de nuevo sin acercarnos a la causa. Antes de tocar nada, prefiero guardar cuatro datos sencillos. Tarda menos de un minuto y convierte un fallo borroso en un problema que se puede describir.
Copia el mensaje tal como aparece
No basta con recordar que "daba error". Una palabra, un número o el nombre de un archivo pueden cambiar por completo lo que conviene comprobar. Si el aviso se puede seleccionar, cópialo en una nota. Si no, haz una captura en la que se vea el mensaje completo.
Conviene revisar la imagen antes de guardarla o enviarla. Una captura del navegador puede mostrar pestañas, nombres, direcciones de correo o documentos abiertos. Recorta lo que no aporte nada y tapa los datos personales. El objetivo es conservar la pista, no fotografiar toda la mesa de trabajo digital.
Cuando el mensaje incluye un número como 404, 403 o 500, no es un adorno técnico. Los códigos de estado HTTP explicados por MDN agrupan respuestas distintas. Un 404 indica que el recurso no se ha encontrado, mientras que un 500 apunta a un problema del servidor. Saber cuál apareció evita probar soluciones destinadas a otra clase de fallo.
Guarda también la dirección y la hora
Dos páginas con el mismo aspecto pueden tener direcciones diferentes. Copia la URL completa desde la barra del navegador, pero comprueba antes que no contenga datos privados. Algunas direcciones incluyen identificadores largos o parámetros de sesión. Si dudas, conserva la dirección solo para ti y no la pegues en un foro público.
Anota la hora aproximada. Este dato parece menor hasta que el problema aparece y desaparece. Permite relacionarlo con un corte de conexión, una actualización del servicio o un cambio que acabas de hacer. "Falló el domingo a las 10:35" es mucho más útil que "ayer no iba".
Recuerda la última acción
La pregunta práctica no es qué estabas haciendo durante toda la mañana, sino qué ocurrió justo antes del aviso. Quizá pulsaste Guardar, adjuntaste un archivo, cambiaste de red o abriste un enlace recibido por correo. Escribe una sola frase:
- Pulsé Enviar después de adjuntar un PDF.
- La página falló al volver desde el pago.
- El aviso apareció al abrir una pestaña que llevaba horas abierta.
Ese pequeño contexto ayuda a distinguir un problema de carga de otro relacionado con permisos, sesión o tamaño de archivo. También permite repetir la acción de forma controlada, si es seguro hacerlo.
Prueba una vez, no diez
Después de guardar las pistas, recarga la página una vez. Si estabas enviando un formulario, comprueba antes si la operación pudo completarse aunque la confirmación no apareciera. Repetir un pago, una reserva o un envío puede duplicar el resultado.
Si la acción se puede repetir sin consecuencias, abre la misma dirección en una ventana privada o en otro navegador. Esta comparación responde a una pregunta concreta: ¿el fallo depende de la sesión actual? No hace falta convertir la prueba en una ronda de veinte cambios. Cuantas más cosas se alteran a la vez, más difícil resulta saber cuál importaba.
También merece la pena comprobar si otras páginas cargan. Si ninguna abre, el problema puede estar en la conexión. Si solo falla una, conviene mirar el estado del servicio o esperar unos minutos antes de desmontar la configuración del equipo.
Cuándo sí tiene sentido borrar datos
La caché almacena copias locales para acelerar la carga. Las cookies y otros datos del sitio pueden conservar una sesión o preferencias. Borrarlos es una prueba razonable cuando una web funciona en una ventana privada pero no en la sesión normal, o cuando la ayuda oficial del servicio lo recomienda para ese fallo.
Incluso entonces, empieza por los datos del sitio afectado en lugar de vaciar todo el navegador. Ten a mano la contraseña y cualquier método de verificación que puedas necesitar al volver a entrar. No borres datos si dependes de una sesión que no sabes recuperar.
Una nota que cabe en cuatro líneas
Mi plantilla mínima es esta:
- Mensaje exacto y código.
- URL o nombre de la pantalla.
- Hora aproximada.
- Acción inmediatamente anterior.
Con esas cuatro líneas se puede buscar mejor, pedir ayuda sin rodeos y comparar si el fallo vuelve a ocurrir. Tal vez al final haya que borrar la caché. La diferencia es que ya no será un reflejo automático, sino una prueba con una pregunta detrás.